Cómics en Clase Turista

Un proyecto de CORREPI retrata casos de violencia policial a través de historietas

zalazar reggiani(14/7/2016) En la madrugada del 14 de septiembre de 2002, Ezequiel Demonty y dos amigos fueron interceptados por un grupo de policías a la salida de un boliche. Fueron golpeados y los obligaron a tirarse al Riachuelo. Sus amigos pudieron llegar a la orilla, pero Ezequiel no y una semana más tarde su cuerpo fue encontrado en un rastrillaje fluvial cerca del puente Vélez Sarsfield. Por el hecho fueron condenados nueve policías: Gastón Somohano, Daniel Barrionuevo, Luis Gutierrez, José Luis Martínez, Jorge Sosa, Luis Funes, Maximiliano Pata, Jorge Solis y Sandro Granados. Este caso, al igual que tantos otros que reflejan tortura y muerte en manos de las fuerzas policiales, fue materializado en un proyecto ideado por CORREPI llamado Violencia policial – Historietas contra la represión del que participaron diversos historietistas, retratando casos como el de Luciano Arruga,  Miguel Bru, fabián Yapur, y otros. Federico Reggiani, autor del caso de Demonty, junto a Fabián Salazar, conversó en la columna de cómics de Clase Turista contando cómo surgió la posibilidad de participar de esta propuesta: “Yo estuve en un proyecto anterior llamado Historietas por la Identidad, el cual surgió por medio de Abuelas de Plaza de Mayo. Nos contactaron desde el archivo biográfico. Hicimos primero un trabajo sobre un caso de un nieto apropiado y tiempo después esta persona que nos convocó comenzó a trabajar a trabajar en la CORREPI en un proyecto similar pero con casos de gatillo fácil”.

Reggiani trabajó el guión sobre el caso Demonty junto a su amigo Fabián Zalazar y al respecto contó que fue algo complejo: “Eran viñetas cortas. Hubo que desarrollar el caso para encontrarle una vuelta. Que sea interesante y que por otro lado no sea una simple exhibición propia porque ese no era el objetivo, sino ser lo más claro posible con la situación”. Para lograr eso, lo que hicieron fue “empaparse de lo ocurrido en relación al abuso que la policía hizo sobre estos chicos” y luego se enfocaron en generar algo narrativamente interesante y que al mismo tiempo resumiera lo ocurrido.

En abril de este año, los trabajados fueron exhibidos en el marco del encuentro realizado por el Consorcio de Educación, Investigación y Construcción de Paz, organizado por la Universidad de Amsterdam, en Singelkerk. Si bien para Reggiani fue algo halagador, asumió que también le generó pudor “porque la idea no es que uno se luzca, sino que debe servir para visibilizar el caso”. “Yo sé que le llevaron la historieta a la mamá del chico asesinado y eso es mucho más fuerte, incluso, que la exposición en un museo”, señaló.

A la hora de trabajar un guión de historietas, sostuvo que hay que tener en cuenta “el hecho de leer mucho” y tratar de pensar “qué cosas le interesan a uno como lector”. “Por otra parte no hay que olvidar que la historieta es un medio visual y que cuando uno escribe debe tener en la cabeza el pretexto para llegar al resultado visual. La cuestión es no irse demasiado con lo textual. Pensar la decisiones para qué sean dibujables”, concluyó.

Escuchá la entrevista completa:

Clase Turista – Cómics

Clase Turista, lunes a viernes de 9 a 12hs.