Entrevista a Érika Lederer, la hija del genocida Ricardo Lederer

“Yo no quiero  ser cómplice, ni parte de eso”

(12-06-17)  Érika Lederer nunca pudo reconciliarse con su padre, el  ex capitán Ricardo Lederer, segundo jefe de la maternidad clandestina de Campo de Mayo. A través de las marchas como la del No al 2×1 empezó a acompañar las luchas por Memoría, Verdad y Justicia, y con ellas empezó también a acompañar un camino de reconstrucción identitaria. Hoy es parte de un grupo de hijos e hijas de genocidas que intentan demostrar que no piensan como sus padres, que en muchos casos vivieron el horror en sus casas y que luego de un proceso largo como complejo también aportan sus voces para hermanarse en un solo grito: Nunca Más.

Será Justicia entrevistó a Érika Lederer, quien es abogada especialista en mediación en contextos de encierro. Una charla que reconstruye una vida de contradicciones, de buscar laluz y haber vivido en la oscuridad. “Empezó a no encajar y a deslegitimarse el discurso paterno alrededor del tercer grado del colegio primario”, empezó relatando y agregó algunos de los cuestionamientos de aquella época: “´¿Por qué se esconde este diario, por qué se enojan, por qué no puedo hablar fuera de casa, por qué me miran de esta manera y me da vergüenza?´”.

“Y cuando sos más grande llenás de contenido eso: claro ´Camps (amigo del padre de Érika) era este hijo de puta´, entonces va cerrando de a poquito ese puzle que uno intenta armar porque también nosotros tenemos muchas lagunas en relación a cosas que no se contaban, teníamos que armarnos de alguna forma para poder sobrevivir en ese enclave”, completó Érika.

“Yo cito siempre la alegoría de la caverna porque nos enseña que una vez que uno ve y toma conocimiento de algunas cosas, vuelve a la caverna para comentar a sus compañeros lo que vio. Si no lo hace es por negación y yo no quiero  ser cómplice ni parte de eso”.

“Juntémonos, pongamos la cara”

Decidieron juntarse. Los hijos e hijas de genocidas plantearon que había que poner palabras a esas historias incompletas y Érika es una de las referentes de esta idea. “Los hijos de milicos que juzgamos, condenamos, no perdonamos y pedimos juicio y castigo, vivimos toda la vida disociados porque vos a la noche tenías que sentarte a comer con esta persona y mirarlo a los ojos”.

“Cuando nos juntamos y se da todo este proceso de poner palabras a nuestras historias, estamos como coadyuvando a sanar un poquito esta herida colectiva”.

En su familia la marcaron como traidora por romper el pacto de silencio. “Hay cosas que nunca se hablan y de hecho los que nos animamos a hablar estamos pagando consecuencias hoy en día”, relató y explicó: “Cuando uno quiebra ese discurso hegemónico es expulsado directamente de eso que llamamos ´clan´, por lo encarnizado de la expulsión. En general en todos los compañeros que fuimos sumando tienen esto de haber sido rechazados por sus familias cuando empezamos a hablar”.

“Me gustaría poder poner palabra a los relatos que no la tienen. Estamos esperando treinta mil finales. Me gustarían muchas más cosas de las que podamos cumplir. Con que a algunas historias les podamos poner un poco de luz en las lagunas que tienen, yo ya estoy emocionada, conmovida y recibí más abrazos de todos los que esperaba en mi vida”.

Escuchá la entrevista completa:

Érika Lederer en Será Justicia-Descargar audio

 

Será Justicia, todos los lunes a partir de las 14hs