«Menos comida es más enfermedad para un jubilado»

Así se refirió en Caídas del Catre el Titular de la Defensoría de la tercera edad, Eugenio Semino, sobre las políticas que recortan el poder adquisitivo de los jubilados y sus repercusiones directas.
«Venimos calculando la canasta básica de un jubilado desde hace una década, dos veces por año. La última medición dio 19.290 pesos, con gastos de vivienda. Cuando se compara con los haberes de los jubilados, sobre todo los que ganan la mínima que son alrededor de 4 millones y medio, vemos que la posibilidad de cubrir esa canasta sin ayudar familiar o trabajar, es imposible», afirmó Semino.
Al aire de Radio Estación Sur explicó el tipo de políticas públicas de los últimos años sobre los haberes jubilatorios: «Hay medidas parciales y otras regresivas como la de diciembre (reforma previsional), que la cuestionamos judicialmente», e insistió en las problemáticas que más afectan a la salud de los adultos mayores: «los medicamentos para patologías crónicas han aumentado anualmente entre un 150 y 170%. La internación, terapia intensiva es muy compleja y los niveles de cobertura del PAMI y otras obras sociales se ha vuelto muy difícil».
Respecto de los tarifazos en la cotidianidad de los jubilados, Semino se refirió a la baja de calidad en sus vidas al explicar que «menos energía y comida es más enfermedad. En el adulto mayor eso es muy directo; si no te podés calefaccionar aparecen las neumopatías».
«Por las tarifas los funcionarios te dicen ‘está la tarifa social’, pero al jubilado con la mínima la tarifa social le sirve de la puerta del departamento para adentro. Las expensas, el aumento de insumos a donde se traslada el tarifazo, el jubilado paga como cualquier otro», sentenció Semino.





