Huerta comunitaria del Club La Cumbre
«No hay interés en que exista un diálogo, ni de respetar la actividad comunitaria»
(07-10-2020) En Achatame la curva conversamos con Sofia Martínez, integrante de la huertita comunitaria del Club de Fomento La Cumbre (av. 131 y 32, La Plata), para hablar sobre la toma de más de 500m de terreno por parte de vecinxs, que fueron destinados a la creación de una huerta y actividades comunitarias.
Sin embargo, el sábado 12 de septiembre se encontraron con «un paredón impidiendo el acceso al fondo. Fue algo sorpresivo, increíble», contó y señaló, que si bien son terrenos fiscales, vienen haciendo «uso social» desde hace 35 años de manera ininterrumpida: «Han venido muchas personas a la huerta, tanto para talleres, como para dar una mano con los bancales o acercando semillas. También hicimos talleres para niñxs, todo gratuitamente».
«Corrieron la medianera de lugar incurriendo en un delito, y nos bloquearon el acceso a nuestras espaldas aprovechando que no hay actividades institucionales. Esto demuestra que no hay interés en que exista un diálogo, ni de respetar la actividad comunitaria. Se ocuparon de destruir los canteros de la huerta que habíamos hecho con palos, ramas, y llevaron un montonazo de trabajo; ahora no parece haber rastros de que hubo una huerta ahí. Y además, salieron a uno de los diarios locales a decir que no se pudo comprobar que hubiera una huerta en los fondos, y eso, para mi personalmente, la verdad que es indignante», denunció.
En este sentido, aseguró: «Están hechas las denuncias correspondientes: penal, civil y federal, desde las autoridades del Club para encontrar una solución», y remarcó la importancia del apoyo brindado por las autoridades municipales: «Por suerte, si ha venido gente de la municipalidad a ver y hablar, pero son procesos que llevan bastante tiempo», por eso, «pedimos la presencia del estado; que en este contexto de crisis sanitaria y económica no nos dejen solos», concluyó.
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«Corrieron la medianera de lugar incurriendo en un delito, y nos bloquearon el acceso a nuestras espaldas aprovechando que no hay actividades institucionales. Esto demuestra que no hay interés en que exista un diálogo, ni de respetar la actividad comunitaria. Se ocuparon de destruir los canteros de la huerta que habíamos hecho con palos, ramas, y llevaron un montonazo de trabajo; ahora no parece haber rastros de que hubo una huerta ahí. Y además, salieron a uno de los diarios locales a decir que no se pudo comprobar que hubiera una huerta en los fondos, y eso, para mi personalmente, la verdad que es indignante», denunció.



