“Estamos convencidos de que este plan de exterminio no pudo haber sucedido sin un minucioso trabajo de inteligencia previo”
(10/08/2015) En diálogo con Cacodelphia, la Directora General de la Comisión Provincial de la Memoria, Sandra Raggio, se refirió a la presentación como querellantes en la causa que investiga la actuación de la Dirección de Inteligencia de la Policía de la Provincia de Buenos Aires (DIPBA) durante el periodo 1976-1983. De la jornada que se realizará el martes 11 de agosto, participaran Adolfo Pérez Esquivel y el Fiscal por delitos de lesa humanidad de La Plata, Hernán Schapiro.
Raggio explicó que si bien hubo juicios por delitos de lesa humanidad, nunca hubo condena por las acciones de inteligencia: “Estamos convencidos de que este plan de exterminio no pudo haber sucedido sin un minucioso trabajo de inteligencia previo que le dio sostén al plan criminal de la dictadura y esto es algo que nosotros queremos poner en evidencia”.
En relación a la DIPBA, más allá de que algunos agentes hayan participado directamente en los crímenes por delitos de lesa humanidad como fueron los secuestros, violaciones, torturas, asesinatos y desaparición forzada de personas, Raggio sostuvo que aquel que actuó, incluso sin haber sido parte de este tipo de accionar, fue parte plena y consciente del marco en el que se imprimía su acción y expresó: “No pueden aducir que no sabían lo que estaba ocurriendo”.
La causa que investiga la actuación de la DIPBA nace de la sentencia en el Circuito Camps. En ese sentido, Raggio dijo que la oportunidad “nos la dio también el tribunal” y a pedido incluso de la querella se abrió una causa por la responsabilidad de la Dirección de Inteligencia, la cual hoy está en etapa de instrucción y aún no cuenta con imputados.
“La DIPBA contaba con 1200 agentes y un total de 16 delegaciones en toda la provincia de Buenos Aires, eran parte de la comunidad informativa de la cual también participaban todas las agencias de inteligencia de las distintas fuerzas”, detalló.
Raggio dijo que en el 1977 cuando Ramón Camps estaba al mando de la bonaerense, fortaleció a la DIPBA, aumentando el rango jerárquico del organismo para dar cuenta la importancia de este espacio en el marco del Terrorismo de Estado. La misma se disuelve en el año 1998 y los archivos se extendieron hasta ese año inclusive, pero ya con otro tipo de inteligencia: “Nosotros hicimos un trabajo de como la DIPBA seguía con minuciosidad los casos de gatillo fácil y acciones de protesta de familiares y organismos de DD.HH. Hay legajos sobre la masacre de Budge, el caso de Agustín Ramírez y califican como delincuentes subversivos al accionar de los familiares. Por otra parte, no debemos olvidar que actores de la sociedad civil estuvieron conscientes y plenamente involucrados en este proceso, como sucedió con otros durante ese periodo”.
Escuchá la entrevista completa:
10/08/2015 – Cacoldephia, lunes y miércoles de 19 a 21 hs.





