Memoria, verdad y justicia
«Pasaron 40 años pero falta muchísimo por hacer»
(11/4/2016) Leonardo Fosatti, nieto restituido, visitó los estudios de Radio Estación Sur para conversar con Será Justicia sobre su experiencia en torno a la recuperación de su identidad y la de Abuelas de Plaza de Mayo. Conociendo la historia desde la institución misma, dijo que las Abuelas comenzaron inicialmente con las expectativas de que apareciesen sus hijos: «Era una búsqueda por comisarías, con la esperanza de que estuvieran detenidos. En esa misma búsqueda preguntaban por esos bebés que fueron secuestrados junto a sus padres. A medida que iban pasando los días, suponían que estaban junto a su mamá o se empezaban a enterar que no estaban detenidos, sino desaparecidos. Tenían la expectativa de que esos bebés estuvieran en hospitales o casa cuna. Jamás imaginaron la tortura, los secuestros o el plan de exterminio, como así tampoco el plan sistemático de robo de bebés que años después se comprobó en la Justicia».
Leonardo Fossati en Será Justicia – Descargar audio
Sobre Estela de Carlotto, expresó que es una persona que constantemente aclara que ella no es la referente principal de Abuelas, sino que es una integrante más de ese espacio:
«Estela es un gran faro en muchos aspectos, como todas las abuelas en esta lucha inclaudicable, como la del resto de los organismos y en este caso, conociéndola en el día a día con su tarea y sus formas, nos demuestra que hay muchas maneras de llevar adelante una lucha tan importante y por tanto tiempo».
En ese sentido, destacó que Abuelas tiene una meta muy clara que es encontrar sus nietos, pero a partir de dicha meta se dan muchas cosas más porque se reivindica la historia de sus hijos y la militancia de estos. «Internacionalmente dieron a conocer lo que estaba pasando acá, porque es hoy en día donde las Abuelas han construido no solamente a nivel nacional sino a nivel internacional los Derechos del Niño, tanto en Naciones Unidas como en diferentes ámbitos y Estela siempre fue la punta de lanza, una laburante incansable. Está bueno tenerla cerca porque se aprende día a día», sostuvo.
Fosatti explicó que en varios documentos se ha dado cuenta del robo de identidad a bebés. «Fuimos un botín de ese terrorismo. En un principio cuando se empezaron a demostrar los casos de los años ’80, se quiso dar cuenta de que fueron cuestiones esporádicas y no tenía que ver con un plan sistemático de apropiación».
Sobre su pasado contó:
«A medida que fui creciendo surgieron las dudas. Me crié en una familia en la que no me parecía a mis padres de crianza, donde tenían fotos mías de bebé, pero no había ni una sola del embarazo. Esas cuestiones, a medida que iba pasando el tiempo, eran preguntas sin respuestas que generaban una bola de nieve cada vez más grande».
«Tengo que reconocer que tuve una crianza buena, con mucho afecto y eso quizás no ayudaba a ahondar en esta búsqueda», dijo y agregó: «Luego de indagar en algunas cuestiones, supe como llegué a esa familia, que no fue una adopción legal, sino que me fueron a buscar a la casa de una partera del barrio. Fui en búsqueda de ella para saber sobre mi pasado y cuando encontré su domicilio me dijeron que había muerto hacia dos años».
En ese momento, Leonardo se encontró en una situación en la que la investigación a la que podía acceder llegaba a su fin y fue cuando apareció una amiga que le recomendó acercarse a Abuelas de Plaza de Mayo: «Se inició una búsqueda y un año después me invitaron a hacerme una extracción de sangre para realizar un ADN y compararlo con el banco nacional de datos genéticos. Finalmente en agosto de 2005 tuve el resultado que me permitió saber mi identidad».
Sobre sus padres, narró que tras pasar por el Destacamento de Arana, terminaron en la Comisaría Quinta, donde su madre, atada de pies y manos, lo trajo al mundo. Por esa comisaría pasaron más de 200 personas, 9 de ellas mujeres embarazadas, de las cuales tres dieron a luz. El caso de Leandro y el de Ana Baratti de la Cuadra, fueron los dos que resolvieron hasta el momento las Abuelas.
«Queda mucho por hacer. Juicios por llevar adelante, casos por restituir. Nuestros viejos siguen desaparecidos y cada vez que aparece una fosa común y se identifican restos se abre una esperanza. Pasaron 40 años pero falta muchísimo por hacer, esto está bueno remarcarlo porque a veces, intencionalmente, desde algunos sectores dicen que hay que dar vuelta la página y mirar para adelante. Por supuesto hay que mirar para adelante, pero jamás nos vamos a olvidar de lo que pasó y tampoco vamos a dejar impune este genocidio», concluyó.
Escuchá la entrevista completa:
Sera Justicia – Leonardo Fossati
Será Justicia, lunes de 14 a 15hs.





