Parto acuático: parto respetado
“Ojalá se borrara la frase ´la mujer tiene que sufrir para parir´”
(07/09/2016) Alicia Bocadelli fue una de las primeras médicas en poner en práctica el parto acuático en el país. La ginecóloga y obstetra estuvo en Libre al Aire y se refirió a esa forma de parto humanizado. También, denunció las graves prácticas de violencia y dominación que están arraigadas en los/as médicos que atienden partos en el hospital.
En su visita al estudio de Radio Estación Sur, Bocadelli propuso imaginar, por un segundo, la escena que implica parir en un hospital: “Muerta de frío, con unas contracciones que la ponen en una situación intensa, a punto de que nazca su hijo, acostada en una camilla, con las piernas abiertas, iluminada en los genitales, rodeada de gente que va y viene”, y se pregunta: “¿cómo una mujer puede hacer la parición de su hijo en semejante condición despreciable?”.
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Frente a estas prácticas aparecen formas humanizadas de atención. Alicia conoció el parto acuático en Italia y se enamoró: “A mí me significo el extremo del parto respetado”: “pensá en una bañera o una pileta, la mujer introducida ahí adentro pariendo a su bebe; entre ella, sus genitales y el médico, está el agua que inspira un sentimiento de respeto. Ya no podes entrar de forma tan fácil a manipular los genitales”. Además, explica Bocadelli: “se evitan episiotomías y peridurales”. “Igual yo no hago episiotomías hace años”, agrega poniendo en cuestión una práctica supuestamente normal y casi imprescindible: “aprendes cómo se debe enseñar a elastizar y volver a su lugar sin necesidad de cortar. Ese corte es una cosa terrible porque cercena la sexualidad y la intimidad”, denuncia.
“Acá hay un gran ejercicio de poder muy difícil de revertir que tiene que ver con cierto concepto de la sexualidad. Es una represión a la sexualidad y a la feminidad. Yo creo que esta gente (por los médicos) le debe dar mucho miedo la potencia de la mujer”.
Bocadelli recordó el caso de la mujer que fue imputada por homicidio culposo luego de que su bebe muera durante la parición, en su casa. “Escuché cuestionamientos de periodistas y mucha gente pero nadie se puso a fijar por qué esta mujer u otras eligen el parto domiciliario”. Entre los muchos motivos posibles, uno muy fuerte es que “hoy en día es excepcional encontrar en este medio la atención de un parto y un nacimiento con la humanidad que corresponde”.
Violencia en el hospital
Los avances tecnológicos transformaron profundamente el ejercicio de la medicina. En ginecología y obstetricia significaron un avance para evitar patologías curables. Sin embargo, aclara Bocadelli, luego lxs médicos/as “se enamoraron de la tecnología y la aplicaron al 100 por ciento”, provocando en la atención del parto un intervencionismo desmedido. “Todas las mujeres fueron sometidas a episiotomía, por las dudas de que una se desgarre. Todas recibieron suero por las dudas de que una sangre. Hubo una invasión brutal del parto desarrollo normal, fisiológico, respetado y paciente del parto”, explica la médica.
Algo similar sucede con las cesáreas pero, para Bocadelli, no se debe solo a que el médico quiera ganar más dinero, dice que eso “es un mito”. Para ella, el motivo es “un ejercicio del poder de la dominación sobre la mujer”. Así la tecnología viene a reforzar la práctica médica machista.
“La mujer cuando va parir es muy vulnerable, por ella y porque tiene a alguien adentro. Si viene el médico y dice “te tengo que hacer esto y esto”, la mujer deja que hago lo que quiera porque está el bebe adentro”. Alicia cree que “el parto es la fuerza más grande que un ser humano pueda tener en la vida. No existe mayor potencia de fuerza muscular y emocional que parir. ¿Sabes lo que significa que una persona salga de adentro tuyo? Es muy fuerte. Son la vulnerabilidad y la potencia juntas. Eso nadie respeta”.
“Ojalá se borrara la frase “la mujer tiene que sufrir para parir”, sería lo ideal”, dice Alicia. Pese a los avances en materia de violencia de género el mito del dolor unido a la maternidad sigue apareciendo como verdad. Pero no es así. La forma en que nacemos y parimos tiene un marco “absolutamente cultural” relacionado con la dominación del cuerpo y la sexualidad femenina.
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Libre al aire, todos los miércoles de 16 a 18 hs.





