Santiago Kahn, editor de Maten al Mensajero
«La idea fue dar un salto y probar con esta experiencia»
(29/9/2016) La columna de cómics de Clase Turista recibió a Santiago Kahn, editor de la revista Maten al Mensajero, una propuesta «que nació de la experiencia de haber visto modelos de distintas publicaciones, de haber dado mis primeros pasos en la escuela y en la facultad y se aprobaran distintas formas organizativas similares al fanzine hasta llegar a algo más destacable gráficamente».
En ese camino también es vital su socio Alejandro Pisera, con el cual hicieron una editorial llamada La parte maldita, la cual está cerca de cumplir 6 años. «Empezamos a editar libros sin haber nunca estudiado nada vinculado a la edición y en el medio vimos que había otras cosas que se podían publicar que nos gustaban y no estaban saliendo o que, sobre todo en el caso de la revista encontrábamos muchos modelos que nos inspiraban pero de revistas de otras épocas. La idea fue dar ese salto de probar, de hacer una revista, como una especie de spin off de aquel proyecto editorial que después se terminó convirtiéndose en otro proyecto editorial distinto que es este de Maten al Mensajero Editorial».
En estos tres años de recorrida, su mirada del mercado en función de las historietas se está construyendo. Al respecto de esto Kahn dijo que en materia de editoriales de literatura, donde han intervenido, se nota una gran variedad, lo cual genera una saturación difícil de procesar. En ese aspecto, la historieta tuvo años de parálisis y en menor medida fue reactivando, aunque en el corriente año se notó un freno por una cuestión económica general.
En el mes de abril editaron «RW en historieta», un homenaje a Rodolfo Walsh, y después «Pow», el recopilatorio de Chelo Candia, dos títulos fuertes que calan hondo en el imaginario popular argentino.
Al respecto de la historieta de Walsh, el editor explicó: «No quisimos contar una historia al tono Billiken, sino generar algo atractivo a nivel visual, que tenga acción, que uno pueda pensar en que tenga un segundo uso, por ejemplo para la escuela. Que un chico se pregunte quien es Rodolfo Walsh y uno pueda decirle».
«En ese sentido nos parece que representaba la esencia de lo que intentábamos hacer, una persona que no solamente tuvo una intervención desde el periodismo, sino también desde la literatura y la actividad política y social y que además está desaparecido», agregó.
«Cuando empezamos a pensar en hacer libros el primero tenía que ser el que recopile lo que salió de Walsh. En esta oportunidad le sumamos un capítulo adicional con un viaje que Walsh realizó a Palestina y de corte más testimonial», concluyó.
Escuchá la entrevista completa:
Clase Turista, lunes a viernes de 9 a 12hs.





