Ex agentes y profesionales médicos del servicio penitenciario protestaron contra los despidos, traslados y sumarios masivos
«Nos desorganizaron la vida»
Una psicóloga con más de diez años trabajando en Florencio Varela nos dice que están acá «porque ya casi nos consideramos despedidos». Hace menos de una semana recibió la notificación de su traslado: Penal de Magdalena, con horario fijo y aumento de horas semanales sin aumento de sueldo. Su caso no es una excepción, sino parte de un plan de maltrato y traslados que está realizando el Servicio Penitenciario Bonaerense con los profesionales de unidades penitenciarias, clínicas y sistemas administrativos.
El Ministerio de Justicia bonaerense y el interventor del Servicio Penitenciario, Fernando Rozas, vienen realizando un duro recorte: mil despidos, sumarios, quita de tareas y traslados que intentan forzar renuncias entre los profesionales de la Salud. La imposibilidad que tienen los trabajadores de sindicalizarse por pertenecer a una fuerza de garantizó el silencio durante estos meses, hasta esta mañana, cuando se encontraron frente a Gobernación. Allí están también los agentes despedidos, realizando un acampe, con carteles y anunciando que «no son corruptos». Son trabajadores.
«Nosotras creíamos, ilusas, que la intervención venía a mejorar nuestra situación. Lo que ocurrió fue todo lo contrario: desmantelamiento de las unidades, se anunciaron 640 traslados con el único fin de que renunciemos. Gente de La Plata fue traslada a Varela, San Nicolás, Azul. Una tiene una vida. Nos iniciaron sumarios a todos, médicos, enfermeros, administrativos, farmaceúticos. Cuando nos asesoramos con abogados no vemos nada favorable a nosotros. En Varela hay escaso personal, muy pocos médicos, muy pocos enfermeros, 6 psicólogas para casi 5 mil presos. Esto no sólo altera nuestra vida cotidiana, el quedarnos sin trabajo, sino también la atención de los internos. No contamos con móviles para tramitar urgencias. Las condiciones de trabajo son totalmente indignas, y las tenemos naturalizadas. Estamos siendo maltratadas, no entendemos el porqué. Desorganizaron totalmente la vida de la gente. Nos desorganizaron la vida… Y no entendemos el fin, no entendemos cuál es la mejora de dejar sin gente las unidades, o de trasladar trabajadores para que no puedan ir a trabajar».
Recordamos que el SPB fue intervenido en el marco de una declaración de emergencia penitenciaria. Faltas sin justificación dieron el puntapié a los sumarios, lejos de la búsqueda de casos de corrupción como se anunciara previamente. El régimen de 25 horas semanales se vio modificado: primero fueron 30 y después 40 horas. Mientras les informan que «habrá cambios», las listas de traslados están publicadas.
“A gente de La Plata la mandan a Campana, la de Varela a Magdalena y la de Bahía Blanca a Mar del Plata. Así está sucediendo en las unidades de toda la provincia”, aseguró Álvaro Ruta, médico que presta servicios en la Unidad 12 de Gorina.
Otra de las profesionales, de la Unidad 9 de La Plata, contó que «desde agosto hasta ahora se produjeron despidos que son de público conocimiento, con maneras arbitrarias de sumariarte, de trasladarte a más de 500 kilómetros de tu hogar. Casi todos tenemos hijos, estudiamos. Es imposible concurrir a nuestro trabajo de esta manera».
«En nuestra unidad en el sector administrativo quedaron dos personas, en farmacia no quedó nadie, en laboratorio no quedó nadie. En mi unidad trasladaron a 33 personas, es una cárcel de máxima seguridad con más de 5 mil internos. No hay nadie en farmacia para darles una pastilla por ejemplo, o si ocurre una pelea tampoco nadie puede atenderlos».
Los profesionales se encontraron con ex agentes, también despedidos que se encontraban acampando. «Hace 72 horas que estamos acá» dice Matías Molina, agente despedido por no presentar un certificado de inasistencia. Su trabajo como agente penitenciario era en la Unidad 9 de La Plata.





